apocalipsis conyugal
  Capítulo XVIa - El olor de las emociones.
 

Como se ha dicho, las emociones tienen su expresión bioquímica, relacionada con la síntesis en alguna parte del organismo, todavía por descubrir, de compuestos de estructura corta y acción fugaz que estimulan los centros nerviosos donde las mismas nacen.

 

Es lo que permite a una persona controlar el sueño o el despertar de un sueño profundo ante estímulos externos; y lo que permite percibir el miedo y la necesidad de huída. Estos compuestos, probablemente ricos en ácidos orgánicos volátiles, se expelen en la respiración y a través de la piel, demostrando su presencia en el aliento y en el sudor con olores especiales que pueden ser percibidos por seres atentos  o mejor dotada para ello. Ciertamente, los perros lo hacen cuando atacan con mayor fiereza a las personas que les tienen miedo. Los soldados en expectativa de combate expelen ese olor del miedo, y algunos han señalado que puede ser percibido. Algunas personas epilépticas, que poseen perros entrenados para ello, pueden ser advertidas por éstos sobre la proximidad de un ataque.

 

La excitación sexual también está mediada por este o similares tipos de compuestos y los mismos además de estimular la respuesta sexual, también estimulan la producción de olores especiales, las feromonas, que pueden algunas veces ser percibidas en el aliento y en el sudor, despertando sentimientos acompañantes y excitación.

 

- "La mujer excitada sexualmente, tiene un aliento metálico que la delata y que además resulta excitante para uno" - comentó una vez el experimentado doctor.

 

Los enfermos, tienen también un olor particular. Sobre todo los convalecientes de operaciones cruentas, expelen un olor muy particular y desagradable para quien lo percibe.

 

- "Hueles a enfermo" -, le dicen los mas falta de tacto, cuando lo que necesitan es respaldo.

 

Y ¿que del ser manipulable?

 

¿Qué olor desprende el individuo amenazado constantemente con el abandono, con el desamor, constantemente calumniado, constantemente vejado, constantemente despreciado? ¿Cuál es el olor de la tristeza? ¿Cuál es el olor de la decisión suicida? ¿Cuál es el olor de la decisión homicida? ¿Podrá la policía del futuro tener perros amaestrados para detectar la intención homicida en determinado individuo?

 

La tecnología existe para tratar de detectar estos posibles compuestos. Cromatografía de gases. Cromatografía gas líquida de alta resolución acoplada a un espectrómetro de masas. Solo hay que recordar su carácter efímero y su volatilidad.

 

¿Huele eso el manipulador y se engolosina entonces en la agresión? El hecho de continuar ganando terreno en su actitud, vista la inacción de la víctima, parece demostrarlo.

 

Seguramente el amor tendría también una expresión bioquímica y es probable que el cinismo disfrazado de amor en la mentirosa o el mentiroso, se expresara de una forma distinta, pero pocos serán capaces de percibirlo.

 

De poder conjugar los genes de la anguila eléctrica con un estímulo derivado de la mentira, la descarga eléctrica que emitieran tales personas será suficiente señal para dejarla.

 


Práctica conyugal del sadomasoquismoEl problema estriba, en cuanto a que la persona manipulada o entregada, pueda confundir ese estímulo eléctrico como algo placentero, debido a la adicción, debido a los cambios bioquímicos permanentes establecidos en su sistema de recompensa cerebral. Tal como ocurre en la práctica sexual de la sumisión, del "bondage",
(2) donde el dolor por la  dominación está íntimamente asociado al placer. De hecho, muchas parejas resuelven sus diferencias realizando entre ellas este tipo de práctica sexual bien teatralmente o realmente infligiéndose castigo corporal.

 

Ante la ausencia de ese estímulo eléctrico, sólo queda la experiencia derivada de la observación, a veces demasiado tardía y destructiva sobre la persona que la sufre, pero a veces lo suficientemente temprana como para permitir una recuperación.

 

Tal como le pasó al novio de Isabel quien deberá ahora agradecerle a Francisco el haberlo salvado de la malvada abogada.

 

Pero  una vez separado, la salida de la depresión resultante no es fácil. Quedan muchos hilos de amarre, con el tiempo cada vez más débiles, pero quedan.

 

Primero ella recurrió al acoso telefónico, seguramente una técnica aprendida mas temprano, cuando lo implementara contra Marita, pretendiendo usar las mismas estrategias manipuladoras, amenazadoras y degradantes: "divorcio contencioso", "te voy a dejar en la calle", "lo que te espera es chicha".

 

En una sola ocasión un intento de acercamiento seductor vía telefónica:

 

-- ¿Cómo es la cosa? ¿Que me fui de la casa porque quería a otra persona? --

 

-- Claro..., - la voz suena cantarina, seductora.

 

-- ¿Que dices? ¿Cómo es la cosa? – Repite incrédulo a sus oídos.

 

- Que como es la cosa. Vos creéis que yo soy idiota..., y que no me dicen las cosas. – Una voz suave, cautivante.

 

- Y acaso ya olvidaste la pleitina loca a la que me has sometido por tres o cuatro años. Y no te acuerdas del mollejero que me formaste todo ese día sábado. Y no te acuerdas las veces que me has botado de la casa. Las veces que me has vejado, que me has disminuido, que me has humillad...,

 

- Pero yo no me estoy acostando con nadie. –

 

Interrumpiendo como es su costumbre, el hablar por encima de su interlocutor. Enfática. Indiscutible. Soberbia. Sin excusarse por lo anterior. Sin solicitar el perdón que Francisco probablemente no hubiera otorgado inmediatamente, pero lo hubiera puesto a pensar en la reconciliación, que él tan fervientemente deseaba.

 

-- Ah! O sea. Que esa es tu manera de ser. Y yo tengo que aguantármela. – respuesta conciliadora, pero dudando de la veracidad de lo dicho por ella.

 

-- No. No es que tengas que aguantar. Pero yo sé que eso que dices tú. Ay!... Que le dices a todo el mundo. Ay! Si..., la adoro..., la quiero..., son mentiras.--

 

-- Ja, Ja Ja ! --  risa desconcertada de Francisco, quien ignoraba que este intento de manipulación no era más  que una nueva estrategia en vista de haberle negado el Juez su solicitud de un nuevo embargo de sus sueldos y salarios introducido por ella ante el Tribunal de Protección.

 

-- Okey. Para eso me llamaste.  -

 

-- Si. – frustrada se oye la respuesta al no haber obtenido una reacción del manipulable.

 

– Pa´ que supieras que sí sé.  --

 

--  Si, sabes.  – Francisco rememorando todos los acontecimientos que llevaron a esta conversación, con su conciencia tranquila al saber que realmente ella no sabía nada de otras mujeres. Ya que no las tenía en ese momento y su amor por ella apenas lo dejaba respirar. Pero reconociendo inmediatamente la acción manipuladora en ella.

 

-- Chao.

 

Okay, Chao pues.

 

Al ver que nada de esto le resultaba, Isabel decidió que era tiempo de convertir la separación en divorcio. Porque en la mente del narcisista, mucho menos en la mente de una abogada-narcisista, pudiera considerarse la conciliación o el desistimiento o la solicitud de perdón como una forma normal de terminar el conflicto. La solicitud de divorcio fue precipitado por un telegrama que Francisco le envió cuando ella se negó a dejar que el hijo pasara la Semana Santa con su padre, donde la llamaba a la reflexión sobre su actitud y le decía que su comportamiento con él era igual a la de una prostituta.

 

Y es que es preferible vivir en un escalio que con una mujer rencillosa, por palaciega que sea la casa. Francisco llegó a preferir su cuarto, donde lo enviara esa mujer conflictiva, soberbia e iracunda, que la por tanto tiempo querida, casa de los andes. La cual arreglaba para ellos y sus hijos. Y a la cual se refiriera desde entonces, - implementando un inconsciente mecanismo de defensa, -  como "la casa empavada". La que habitada la "bruja mayor".(3). La que habitaba Babilonia La Grande (4).



1 Gomberoff L. (1999). Otto Kernberg, introducción a su obra. Santiago: Mediterráneo.

(2) Para una descripción elegantemente detallada de la técnica, ver “Once Minutos” de Paulo Coelho.

(3) Proverbios 21:9 y 21: 19

(4) Apocalipsis 17:5

 
   
 
=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=